Si se administran incorrectamente, las inyecciones intramusculares pueden provocar una mala absorción del fármaco, una menor eficacia del fármaco o irritación de los tejidos circundantes. En este estudio se observaron y documentaron las técnicas de inyección IM en una población de mujeres adultas en cuanto a longitud de la aguja, lugar de inyección, inserción de la aguja y estiramiento o pellizco de la piel durante la inyección. Se registraron el peso y el IMC de las pacientes para determinar la cantidad de grasa subcutánea en el lugar de inyección. En 22 pacientes de distintos pesos, el 90 % de las inyecciones se administraron conforme a las directrices actuales del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) en pacientes con peso normal o bajo peso, y el 17 % se administraron conforme a las directrices del ACIP en pacientes con sobrepeso y obesidad. El estudio concluyó que la longitud de aguja utilizada suele ser demasiado corta en personas con sobrepeso y obesidad.

Un Needle Guide Assistant con una aguja de 80mm de longitud en un sistema de administración,
esta innovación transformará el día a día de las inyecciones.
Debe administrarse en la capa de tejido correcta
Inyección intramuscular

Según la OMS, hay más de 2100 millones de personas con sobrepeso en todo el mundo. Millones de ellas reciben tratamiento médico y su tamaño corporal dificulta que reciban una inyección intramuscular. Como resultado, médicos y enfermeros tienen que administrar las inyecciones a domicilio o en una clínica. Es un problema enorme, ya que muchos medicamentos están diseñados y aprobados para depositarse en el tejido muscular y lograr así su plena eficacia.

Este inyector está fabricado con materiales de alta calidad
Su diseño y funcionalidad garantizan la inyección
más cómoda y segura.
Esta innovación de Union Medico abre posibilidades completamente nuevas en la atención médica. Por primera vez, las personas con un IMC elevado pueden autoinyectarse en casa con un Needle Guide Assistant. Buenas noticias para los usuarios y buenas noticias para el gasto sanitario público, gracias a la reducción de visitas al hospital o al médico para recibir inyecciones.
